Para mi hoy es Año Nuevo, hay una fuerza que no se explicar de donde sale, pero me empuja a hacer cambios en mi día día, nada transcendental, ni místico ni utópico…
Pequeñas rutinas que hoy no me dan casi nada pero quiero pensar que en un año me habrán dado mucho.
Soy propensa a pensar y pensar, a escuchar mil podcast, de mil temas… a leer compulsivamente, a querer quedarme con retazos de mil conversaciones de personas a las que quiero.
Cada día pondría una frase, un pensamiento o un dibujo inspirador en la puerta de mi casa… sigue en blanco.
Así que no se que día de este cuaderno de bitácora será el que me decida a poner ese algo que me reconfortará al llegar a mi hogar, ¿lo veremos?
Mi pasito de hoy: venir andando al trabajo escuchando mantras tibetanos mientras pensaba en absolutamente nada
Os pongo en contexto, de mi casa al trabajo hay 35 minutos andando a paso ligero, voy por bidegorris (pistas para pasear o andar en bicicleta) y recorro el centro medieval de mi pueblo.
Es un paseo agradable cerca de un río, sin cuestas, tranquilo… mil veces me propongo hacer este recorrido en vez de coger el transporte público o, peor aún, el coche.
Tengo toda la teoría amarrada a mi cabeza:
- Me viene bien como deporte, ir y venir ya sería el mínimo que debería moverme diariamente.
- Me sirve para ordenar ideas, para escuchar algún podcast que necesita toda la atención… es un rato sólo para mi.
- Sirve para llegar al trabajo bien despierta, libre de sueños, pesadillas, runrunes… y con más capacidad de concentración.
El año pasado me lo propuse como reto, impulsada por mi dietista que veía como mes a mes no conseguíamos equilibrar la pérdida de peso con la masa muscular (no se muy bien como va esto)…
También por mi amiga, masajista y monitora de hipopresivos, llevo años con ella tratando mi espalda, el suelo pélvico, la barriga…
Bueno pues eso, comencé a venir andando al trabajo, una semana toda txintxo (formal) ir y venir, me sentía genial, dormía estupendamente, me dolían menos las cervicales y me sentía bien.
Luego empecé a autoboicotearme, me despierto tarde y no me da tiempo, no tenía la comida preparada y no me daba tiempo, dormí mal y me quedé traspuesta de mañana y no me daba tiempo… y luego las de llueve (aquí llueve mucho), hace mucho frio, o hace mucho calor, o en invierno es que es muy de noche…
Hoy impulsada por el calendario no me he puesto escusas y sin más he salido a las 7:25 de mi casa con buen calzado, una chaqueta y un pañuelo para resguardarme del fresquito de la mañana y me he puesto una lista de spotify de MANTRAS, los descubrí ayer de la mano de Thubten Wangchen. Me han ayudado a centrarme en caminar, ver el paisaje, sentir, respirar y no pensar en absolutamente nada.
continuara….
